No te pienses, amor mio, ni por un segundo que no te pienso.
Te pienso todo el tiempo, todo el día. Me acuerdo de lo felices que fuimos y
pienso una y otra vez que salió mal, que podría haber hecho diferente. Lo
siento tanto. No pienses por un segundo que no te pienso, que no extraño tu
olor, tus abrazos, tus ganas. Lo siento tanto amor mio. No pienses por un
segundo que estar con él me hace olvidarte.. El problema conmigo es que nunca
quise dejarte ir. Me aferro a tu amor en este mar de miedo como un bote
salvavidas. Me aferro a tu amor conocido y dulce, a tu hermoso amor porque
siento que si te suelto no queda nada. Y en este lío te amo mas que nunca y
nunca lo vas a saber. Te amo tanto a la distancia y nunca lo vas a saber. Y un
día (quizás) vas a leer esto y te vas a preguntar si es sobre vos. Y
probablemente si. Y seguramente ya no. El problema conmigo es que nunca quise
olvidarte. Y no es que volvimos, es que vos yo nunca nos dejamos. Somos dos
líneas paralelas: no tocarnos nunca nos duele lo mismo que no podernos separar.
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